miércoles, 21 de marzo de 2012

DESCONCIERTOS (YOU DON´T KNOW ME Y LAM RIM)




Concierto celebrado el pasado Viernes 25 de Noviembre de 2011 en El Sol (Madrid). Público: casi ½ entrada.

LAM RIM: trío madrileño con dos discos publicados ya a sus espaldas: “Eleven pieces of something” (2008) y “Lost in sane” (2011). Su pop adulto, elegante, profundo, plagado de exquisitos matices, muy academicista y con un sonido de clara raíz británica (letras también en inglés) es una joyita que todavía muchos no conocen. Su vocalista Joâo Mirat posee una voz cálida y atrayente, pero también intensa, en la onda de Robbie Williams. Sus canciones recuerdan de hecho al estilo compositivo del propio Robbie y de otros grandes nombres del pop británico como Coldplay o Keane.

YOU DON´T KNOW ME: los también madrileños, ganaron en 2009 el concurso “Puro Cuatro” en la categoría de rock, de la cadena televisiva Cuatro y han dado más de cincuenta conciertos en dos años (llenando muchas míticas salas madrileñas como la sala Live, el Nasti, el Gruta 77 o el Independance). Algunos de sus temas han sido utilizados como sintonías de programas televisivos e incluso en campañas publicitarias como la del Real Madrid de Baloncesto (“Obsession”). Y lo cierto es que si exceptuamos el exceso de poses gilipollescas, sobre todo de Álex -su cantante- (típicas de los subproductos televisivos que a ellos les han rozado tan de cerca), su estética a lo Cristiano Ronaldo y las chabacanas parrafadas del propio Álex entre canción y canción (que son para subir al escenario y darle un bofetón en todos los morros) hay que reconocer que su sonido es contundente, fresco y muy internacional, en la onda del mejor rock indie británico y nórdico, viniéndosenos a la mente influencias claras de bandas como The Strokes, The Hives o Artic Monkeys. Destacan dentro de su repertorio: “You can only win”, el ya citado “Obsession” y sobre todo “Hit back harder”. Los toques de after-punk/rock oscuro que salpican sus canciones dan un mayor empaque al conjunto y recuerdan al que para mí es uno de los mejores grupos españoles del último lustro (pese a que han pasado más que desapercibidos): los barceloneses Vyvian, quienes grabaron una joya en 2007 -“Life in hysteria”-  que desde aquí recomiendo encarecidamente; y también aunque con matices, a los grandísimos Joy Division.

LO MEJOR: la actuación de Lam Rim en líneas generales y pese a sus muchos defectos en escena (que ojalá llegue a pulir en el futuro) destaco a Álex de You don´t know me, por su excelente voz: muy masculina, limpia, potente e imponente.

LO PEOR: pese a que luego remontaron el vuelo, el inicio de Lam Rim fue horrible. Y es que no se me ocurre peor manera para abrir un concierto que su interpretación de “Broken bones”. El primer tema de una actuación, ese que debe intentar captar la atención del público desde el principio, fue en este caso, tan soso, tan insulso y tan falto de fuerza que se quedó en un susurro apenas perceptible. Lo peor de You don´t know me es que las melodías de sus canciones son demasiado similares entre sí.

MOMENTO ÁLGIDO: después de una más que notable versión del “Crazy” de Garnls Barkley, Lam Rim cerraron su actuación de forma apoteósica con el oscuro “The Juggler”, en el que mezclaron de forma formidable electrónica y Daft Punk, regalándonos un final que fue la hostia en verso.

PALABRA DE CHULÓN: Lam Rim porque realizan un pop adulto, serio y consistente, alejado de los parámetros tan deprimentes del indie patrio y You don´t know me porque en cuanto se dejen de tontunas propias de principiantes y se centren en tocar y punto, demostrarán que tienen un enorme potencial cimentado en un sonido enérgico, fresco y con mucho ritmo; sin duda tendrán mucho que decir en este 2012 que apenas acaba de comenzar.

PUNTUACIÓN: LAM RIM- 7 / YOU DON´T KNOW ME- 5




domingo, 18 de marzo de 2012

DESCONCIERTOS (THE CLAMS)




Concierto celebrado el pasado Jueves 24 de Noviembre en El Sol (Madrid). Público: 160 personas aproximadamente.

THE CLAMS: esta banda de féminas (ocho en total), a cada cual más talentosa, guapa y simpática, ha sido sin duda una de los descubrimientos más refrescantes del año pasado. Dinámicas (con unas coreografías sencillas pero muy efectivas), divertidas (da gusto ver sobre el escenario tantas sonrisas perennes juntas), simpáticas, cálidas, cercanas, elegantes (su estética está muy cuidada) y sobre todo, demostrando que son muy buenas músicas (a destacar los vientos dentro del combo) se han hecho un hueco, primero en la escena de la capital y después, pasito a pasito, en el resto de la geografía española.
En sus trepidantes directos homenajean con soltura y eficacia a lo más granado del R & B internacional a base de acertadas versiones de clásicos como Etta James, Muddy Waters, Barbara Lynn, Wilson Ticket, Ray Charles, Ike Turner, Aretha Franklin…, tamizadas bajo su personal visión soulera (dotan a todas las composiciones de un ritmo dinámico y bailable) y añadiendo también ciertas dosis de jazz e incluso de gospel.

LO MEJOR: su vocalista Aida Clam, que además de poseer un chorro de voz, es una simpática y dicharachera “speaker” y el motivo por el que se celebró este concierto: recaudar fondos para la Fundación Valora.

LO PEOR: por poner un pequeño pero, habría que decir que dentro de su repertorio apenas tienen todavía temas propios, aunque claro está, esto lo subsanarán con el tiempo.

MOMENTO ÁLGIDO: las soberbias versiones del “Money (that´s what I want)” de The Beattles y del “Hit the road Jack” escrita por Percy Mayfield y popularizada por el maestro Ray Charles.

PALABRA DE CHULÓN: The Clams han llegado para cubrir el vacío que existía dentro del género del R & B en la capital y lo han hecho con nota.

PUNTUACIÓN: 8.



viernes, 16 de marzo de 2012

DESCONCIERTOS (DORIAN)




Concierto celebrado el pasado Miércoles 23 de Noviembre de 2011 en El Sol (Madrid). Público: lleno.

DORIAN: el grupo nació en Barcelona en 2002 con la idea de crear un sonido que conjugase la mejor tradición del pop patrio con altas dosis de música electrónica moderna. Una década después se han consolidado como uno de los mayores pesos pesados de la escena indie estatal arrasando entre público y críticos (gafapásticos).

LO MEJOR: el público que petó la sala e hizo del concierto un karaoke coreando con entusiasmo todos y cada uno de los temas del repertorio.

LO PEOR: lo que los gurús periodísticos independientes de este país dan en llamar “sonido que aúna pop de altura con música electrónica refrescante” es en realidad una especie de “moñi-pop electrónico” de melodías simplonas, letras facilonas con menos riqueza de vocabulario que un tertuliano de “Mujeres, hombres y viceversa” y como no, altas dosis de “pasteleo” tan propias del “género”. La voz de su cantante Marc Gili, es también la típica del indie pop español: ñoña y sin personalidad. De hecho, Gili canta como si tuviese la boca llena de pompas de jabón. Vamos, que es horripilante.

MOMENTO ÁLGIDO: cuando acabo el concierto y me cené un pedazo “bocata” de tortilla de patata, con cebollita, por supuesto. Tuvo un pase el homenaje en los bises a The Cure.

PALABRA DE CHULÓN: por el mero hecho de ser un grupo nacional adscrito al movimiento indie, el periodismo, también independiente de este país, tiende a ensalzarlos hagan lo que hagan. Luego sin embargo no les duelen prendas en arrear a otras bandas de fuera en cuanto bajan el nivel o se vuelven más “comerciales”. Así, por poner un ejemplo, se han despachado a gusto con el último trabajo de Coldplay, aunque en el fondo la mayoría sepan que pese a todo, le da mil vueltas a cualquiera de los discos de Dorian. Por otro lado, escapar de las radiofórmulas y del gusto mayoritario del pueblo llano, hace que muchos grupos “indies”, por la simple razón de serlo y pese a ser también en muchas ocasiones, la misma mierda con distinto envoltorio, adquieran un status dentro de la crítica independiente que otros grupos incluso mejores jamás obtendrán. Como yo voy por libre y me repatean estos tratos de favor especiales, no tengo problema en cambio en decir que yo prefiero mil veces cualquier trabajo de “OBK” (que sí consiguieron aunar pop y electrónica con soltura y eficacia en más de una ocasión) que los de Dorian, que sinceramente para mi gusto lo que han creado es una nueva corriente de techno pop amanerado, aburrido e insustancial.

PUNTUACIÓN: 1.





viernes, 9 de marzo de 2012

DESCONCIERTOS (LAS MARIS)




LAS MARIS: es un proyecto en el que se aúnan música, interpretación, pequeñas dosis de humor y una buena cantidad de no tan pueril ironía. Está formado por dos viejos amigos: Javier Álvarez y Nieves Arilla, que además de haber colaborado en varios discos del propio Javier ha trabajado también, sobre todo como teclista, con gente de la talla de Tomasito o Jabier Muguruza.
En su espectáculo se mezclan canciones propias interpretadas en inglés, francés y castellano con divertidas versiones de temas de todo tipo: “Échame a mi la culpa” de Ricardo Montaner, “Mi querida España” de Cecilia (interpretada con una infantil coreografía en la que Nieves y Javier se arrancaros dando “palmitas”) o “Ay, qué dolor” de Los Chunguitos, son algunos ejemplos.
Los instrumentos se alternan a lo largo del show: Javier toca desde la guitarra a las maracas pasando por una pequeña batería de juguete y Nieves los teclados y también la guitarra. Además utilizan bases pregrabadas sobre las que desarrollan lo que sin duda es su mejor baza: las cálidas y aterciopeladas voces de ambos, generando bonitos juegos vocales y formando bucles melódicos de gran belleza.

LO MEJOR: las ingeniosas, divertidas y casi siempre irónicas letras de sus canciones (que presentaron en el que es su homónimo primer E.P. hasta el momento) y la atmósfera cálida y reconfortante creada por ambos.

LO PEOR: el punto humorístico del que quieren dotar a su directo, flojea.

MOMENTO ÁLGIDO: la poética “Catarata Ruiseñor” con un Javier Álvarez recitando una letra hermosísima y su versión de “Ay, qué dolor”.

PALABRA DE CHULÓN: Las Maris es un pastel apetecible que posee como principal ingrediente la sutileza, pero al que le faltan unos minutos más de horneado y una mayor cantidad de “toppings” (más pegada, más humor y menos monotonía) para ser exquisito. Aún así, más que degustable.

PUNTUACIÓN: 6´5.


jueves, 8 de marzo de 2012

MIS MIERDAS (ME SE COME LA DESIDIA)



Como escribió el gran Robe Iniesta, el mejor letrista que ha dado este país (le joda a quien le joda), he pasado unos meses en los que “…me se ha comido la desidia y me han colgado las arañas” (“Quemando tus recuerdos” de Extremoduro). O lo que es lo mismo, he vivido una de esas épocas en las que uno se replantea toda una serie de cuestiones vitales, entre las que inevitablemente se encontraba la de dar continuidad o no a este blog, que siempre os ha pertenecido.
El curro que lleva escribir a diario una entrada, el sentirme encasillado en demasía en el género de la crítica musical (aunque siempre haya sido un medio trascendido para hablar de otras muchas inquietudes) y sobre todo el sentimiento de que la recompensa obtenida estos años ha sido exigua comparada con el esfuerzo, han hecho que durante un largo tiempo os haya tenido abandonados sin apenas dar señales de vida por estos lares. De hecho, la de ayer ha sido la primera entrada publicada en casi dos meses en los que la tela de araña me ha devorado sin tener ganas de escapar de ella.
Si os soy sincero no sé muy bien que razones me llevaron a caer en la desidia y tampoco las que ahora de nuevo, me están empujando a salir de ella, pero lo cierto es que he decidido seguir luchando por este espacio al que quiero tanto.
Muchos de vosotros me habéis “reprochado” cariñosamente mi ausencia, me habéis comentado que echabais de menos mi opinión sobre tal o cual grupo y sobre tal o cual concierto. Este ha sido quizás el principal motivo por el que mis pilas se han recargado y como siento que estoy deuda con esos ánimos insuflados, prometo volver a la carga desde mañana mismo con todas esas crónicas que siento que os debo. Pero lo haré de forma distinta a como he hecho hasta ahora: de forma menos densa, más dinámica y concisa y eso sí, con la misma sinceridad de siempre. Intentando que los rodeos lingüísticos no vuelvan a atraer a la desidia a mi devenir diario, escapando de ella a toda hostia. Así que abróchense los cinturones que a partir de ya, voy a revitalizar de nuevo “Chulonízate”, al igual que he revitalizado mi propio espíritu, colgando artículos a cascoporro.
Espero que ustedes lo disfruten.


miércoles, 7 de marzo de 2012

DESCONCIERTOS (BIGOTT)




Conciertos celebrados los pasados Viernes 18 y Sábado 19 de Noviembre en El Sol (Madrid). Público: lleno ambos días.

Muchas cosas han cambiado desde que Bigott (proyecto capitaneado por Borja Laudo) visitase por última vez El Sol, allá por junio del 2009, pero fundamentalmente una: por fin el talento del maño y del resto de integrantes que se han ido sumando con los años a la banda, ha sido reconocido de forma más amplia y unánime tanto por el público como por la crítica. Baste con deciros que en 2009, Bigott ni siquiera fueron elegidos como plato fuerte de la velada, tocándoles ejercer de teloneros de la banda cordobesa Deneuve. En cambio dos años y pico más tarde, su regreso a la mítica sala de conciertos de la capital ha sido triunfal: agotando las entradas dos fechas seguidas y regalándonos dos de los mejores conciertos que se recuerdan en Madrid en meses. Reconocimientos y parabienes a parte, lo cierto es que ya desde sus inicios la propuesta musical de Borja, poseía un sonido y estilo, de una personalidad y genialidad apabullantes. Que no todo el mundo supiese verlo de forma tan masiva hace tiempo, no es óbice para que ya unos cuantos quedásemos subyugados con su música desde sus orígenes. De hecho, sobre aquel concierto de 2009 ya comenté lo siguiente:
“Curiosa formación. Los zaragozanos te pueden gustar o no, pero al menos tienen una propuesta original que ofrecer. Música oscura y juegos vocales inverosímiles (mezclando voces muy personales que abarcaron todo el crisol de tonalidades desde la negrura más absoluta a la claridad más luminosa). Por momentos me recordaron a la Björk más trangresora. Su concierto fue un alegato a la tenebrosidad compuesto de serenas pero intranquilas melodías evocadoras de suicidios por ahorcamiento. ¿Es eso malo? Tengo mis dudas, pero creo sinceramente, que no. De hecho, los momentos más folk ofrecidos por esta formación han sido de lo mejor que he escuchado en El Sol, dentro de este género musical”.
Casi tres años y tres discos después -“Fin” (álbum de 2009 donde Muni Camón y sobre todo Paco Loco a la guitarra, tienen ya un protagonismo evidente en el proyecto, a la vez que Esteban Fernández, quien se convierte en el batería oficial de la banda), “This is the begining of a beautiful friendship” (largo del 2010 donde pese a que el genio de Borja sigue primando, como bien indica su título, se nota que en estas nuevas canciones las aportaciones de Paco, Muni, Esteban y la musa y pareja de Borja, Clara Carnicer con su exquisita voz, se solidifican e intensifican, engrandeciendo aún más los registros compositivos de Bigott) y “The original soundtrack” (nuevo trabajo del 2011, que precisamente es el que presentaban en estas dos actuaciones ante el público de la capital y en el que, como también indica su acertado título, se cierra el círculo músico-familiar del grupo, de momento, con un sonido original y reconocible que sin embargo crece, muta y se adapta de forma magistral a todo un amplio abanico de géneros y estilos, cimentado en la trinidad familiar formada por las parejas Borja-Clara y Paco-Muni y por los hermanos Esteban y Pedro Fernández, éste último, nueva incorporación al proyecto tocando el ukelele; bombeando talento como si de un solo ente se tratase)-, Bigott ha aumentado ese crisol de tonalidades que ya se intuía antaño y ha acabado por convertirse en una máquina avasalladora que tritura influencias, estilos y géneros, regurgitándolos en forma de canciones sublimes y personalísimas que provocan una cosa por encima de todas: que uno caiga rendido a los pies de tanto talento, frescura, genio e ingenio. Y es que en el universo Bigott tienen cabida desde el folk rock fronterizo con toques de “Americana” -“I´m a little retard”- al pop festivo con melodías y estribillos pegadizos -la acojonante “Cool single wedding”-; pasando por el western y las referencias al gran Ennio Morricone -la soberbia “Dead mum walking”, donde destacan los coros de Clara y Muni-; los homenajes soterrados -la preciosa “She is my man” que en sus primeros compases recuerda inevitablemente a “El río” de Miguel Ríos-; los matices rockeros de las guitarras del “Loco” -en temas como “Le petit Martien” y “New York´s eveille”-; el punk, la distorsión y la psicodelia -que se impusieron en una recta final brutal donde cayeron las canciones más oscuras, huracanadas y salvajes de la noche: “Turkey Moon”, “Flying Zirkus” “Splarkle Motion” y “Jingle Swing”-; los temas melódicos de corte clásico donde Borja se destapa como un crooner sensacional -“Horses back”- y sobre todo el espíritu de la Velvet Underground inundándolo todo y en concreto el de Lou Reed poseyendo la voz de Borja.
Si a esto le añadimos locura, expresividad, simpatía, bailes imposibles y un ritmo trepidante en el que no hay parones ni concesiones (lo único que dijo Borja en las dos noches fue un escueto “hola”), tenemos como resultado uno de los directos más apabullantes, talentosos y lo que es más importante, revitalizadores de estados de ánimo, que se pueden disfrutar a día de hoy.
Puro éxtasis, amigos.





sábado, 4 de febrero de 2012

DESCONCIERTOS (MALACABEZA)









Concierto celebrado el pasado Jueves 17 de Noviembre de 2011 en El Sol (Madrid). Público: 150 personas aproximadamente.

Debido a que, las cosas como son, las canciones, el estilo, los registros y la propuesta musical en general de Malacabeza me dejan bastante frío; apenas me emocionan, cautivan, subyugan ni motivan; y por tanto, en líneas generales, en esta humilde crónica de su pasado concierto en El Sol, va a haber más palos que halagos; voy a dejar bien clara una cosa desde el principio, sobre todo para que luego no aparezcan los comentarios de el/los listillo/s de turno dándome cera por pensar que mis opiniones en vez de surgir desde la sinceridad (aunque a veces a mí mismo me duela reflejarla), están motivadas por otras cuestiones tales como envidias, malos rollos con los grupos criticados, desavenencias y otras chuminadas y polleces varias del estilo: los miembros de esta banda en general y en especial sus dos pilares básicos, Ramonet Reche y sobre todo Joel Reyes, me parecen una gente maravillosa, cercana, humilde, trabajadora, entusiasta y simpática. Pude charlar con ellos después de esta actuación, compartiendo unas cervezas y me subyugaron sus conocimientos musicales, su amor por esta profesión, su ilusión, su sensatez y sobre todo su calidez y calidad humana. Quiero resaltar además, que lo que yo escribo en este blog no es ni más ni menos que mi opinión, que a su vez es el fiel reflejo de las sensaciones (positivas, negativas, frías, entusiastas…) que en mí provocan los diferentes artistas que desarrollan sus propuestas sobre el escenario y por tanto pueden ser diferentes, parecidas, iguales o diametralmente opuestas a las del lector, pero eso sí, sinceras. Por otro lado, es cierto que en muchas ocasiones me he despachado a gusto y he sido muy hijo de puta en mis comentarios y análisis, pero queridos amigos (o no), creo sinceramente que todo lo que escape de la crítica políticamente correcta, insulsa y anodina que por regla general es la que se hace en este país, es algo que hay que practicar, fomentar y difundir. Y si fulano de tal y su banda de menganos hacen una música que a mí me provoca arcadas y ganas de inflarlos a hostias, pues intentaré reflejarlo en este espacio de la forma más fehaciente posible, en vez de escribir las típicas mierdas del tipo: “tienen que mejorar”, “estuvieron flojitos”, “no fue su mejor día”, “tal vez su sonido sólo sea apto para paladares muy exquisitos”, etcétera, etcétera. Y para terminar, y como sabréis los habituales lectores del blog, este espacio ha sido desde el primer día de su creación también el vuestro, teniendo cabida todas vuestras opiniones y comentarios, que jamás he eliminado, cuestionado ni omitido. Así que si aún después de esta introducción sigues pensando que mis opiniones no son sinceras o bien que soy un gilipollas, un capullo, un mierda, que no tengo ni puta idea o cualquier otra cosa que se te ocurra, podrás perfectamente reflejarlo al finalizar esta entrada, algo que te agradeceré enormemente, porque quien a hostias verbales mata a hostias verbales merece morir.
Pero centrémonos ya en el concierto de Malacabeza, un grupo que comenzó como un proyecto en solitario de Joel Reyes (ex Baked Beans, no lo olvidemos) allá por el 2001 cuando comenzó a componer y escribir unas canciones que acabaron publicándose en 2009 en su homónimo primer disco. Tras este lanzamiento, Malacabeza cambió a formato de banda, siendo Reche el nuevo pilar en el que se sustenta el peso compositivo de los nuevos temas de este proyecto que aparecen compilados en su nuevo larga duración: “Pirómanos”, que es precisamente el disco que presentaron esta noche ante el público de la capital.
Estilísticamente, esta banda se mueve entre el pop y el rock, siendo los temas más pausados, las baladas y los medios tiempos, los más predecibles en general y los temas más enérgicos y moviditos los más disfrutables, pese a no ser tampoco nada del otro mundo. La falta de originalidad de su sonido, el hecho de que todas sus canciones suenen a algo ya conocido y escuchado hasta la saciedad, es sin lugar a dudas la mayor tara de Malacabeza. Por un lado, los temas más “pop” del repertorio poseen unas melodías demasiado planas y monótonas, faltas de fuerza y muy predecibles, con un tufillo a típico temita de radiofórmula que tiran pa´ tras. O bien suenan a pop ochentero trasnochado. O lo que es peor, algunos incluyen ciertos matices charangueros y pachangueros a lo orquesta de pueblo, que terminaron de dejarme helado. Y el caso es que aún con todo y eso, tuvieron una actitud sobresaliente sobre las tablas, demostrando un gran dominio del ritmo y el tempo de un buen directo y sobre todo, que son muy buenos músicos -sonido impoluto, gran coordinación, técnica exquisita-. De hecho, y pese a que no nos engañemos, ninguno de sus temas escapó de lo previsible, nos ofrecieron varios momentos gratificantes cuando explotaron su vena más rockera, sonando a algo ya conocido -Héroes del Silencio, Fito y Fitipaldis-, pero no por ello menos disfrutable. Destacaron sus acertadas y movidas versiones del “Resistiré” del Dúo Dinámico y de “Pánico en el edén” del gran Tino Casal. De su última largo, las sólidas “Pirómanos” y “Real”. Y como momento álgido, la interpretación de “Vida” junto con el bueno de Morti, que como siempre cumplió con nota. Me gustaría destacar también el plus de intensidad y sensibilidad con el que Malacabeza arremetió sus canciones más pausadas y reflejar que como invitado, también se subió al escenario el cantante Chuso Moya, que la verdad es que pasó bastante inadvertido.
 En definitiva, poca originalidad en un proyecto que a mí personalmente apenas me transmitió nada; compensada por altas dosis de profesionalidad y una buena actitud en escena. Lo que acaba provocando que de Malacabeza apenas recuerde ya ninguna de sus canciones por un lado; pero por otro, conserve un grato y perenne recuerdo de sus integrantes y de su despliegue de optimismo, ilusión y calidez.