jueves, 24 de junio de 2010

DESCONCIERTOS (SAN LEON Y BIG CITY)

Concierto celebrado ayer en El Sol, Madrid (80 personas aproximadamente)

BIG CITY (PISANDO FUERTE): el quinteto zaragozano cumplió con nota ante un público escaso pero animoso. Desgranaron casi por completo el que es su último álbum hasta la fecha: “Celebrate it all” (tercero de su carrera) e incluyeron también en el repertorio algunas canciones de sus dos trabajos de estudio anteriores. Los maños han firmado un excelente disco con letras en inglés y en directo lo defienden con honestidad, energía e intensidad. De hecho son unos músicos cojonudos, que además están muy compenetrados. A destacar la elegante voz de Javier Vicente, que por momentos recuerda a la voz agudamente sentimental de Alec Ownsworth de Clap your hands say yeah -“The Smiths”- y por momentos a la cadenciosamente sensual voz de Bono de U2 -“Ghostbusters”-(que por no estar de moda entre los modernillos del siglo XXI, jamás se pone como referente). Hacedores de un pop atmosférico cargado de matices, se muestran poderosos en los temas más tempestuosos y enérgicos, como en la sobrecogedoramente buena “Finland” (no sé por qué, pero me trae a la cabeza la intensidad de los mejores The Cure) y sin embargo se vuelven más monótonos y previsibles en los temas más pausados -“On voulait La Révolution”-. Pero pese a algunos momentos de bajona  en el concierto, Big City siempre acabaron remontando el vuelo como con la beattleliana, “Who´s gonna set you free now, prisoner?” y sobre todo con la sombra de Wilco presidiendo la mayoría de sus composiciones. En definitiva, Big City, pisaron fuerte y (a mí me) sorprendieron y convencieron.

SAN LEÓN (VISTA): después de la actuación de Big City, San León saltó al escenario y después de tocar su primer tema, en la sala se produjo una desbandada general quedándose tan sólo unas cuarenta personas para “disfrutar” del espectáculo. San León son el summum del “Popmodernismo” más recalcitrante. Pantalones de pitillo con americanas ajustadas, pajaritas, corbatitas estrechas, postureo e impostura a raudales. Y es que San León y sobre todo su frontman Aldo Comas son los nuevos adalides del pintismo y la pose del indie español. Son tan guays, se gustan tanto a sí mismos, van tan de “sobraos” que serían el único grupo del mundo al que no le importaría tocar sin público: ¿para qué intentar agradar al respetable que ha pagado una entrada si nosotros ya nos gustamos a nosotros mismos hasta límites superlativos? De hecho, se gustan tanto que podrían llegar a morir si se tirasen desde lo alto de sus propios egos. Piernita estirada, cable de pie de micro enrollado en las piernas, saltito, miraditas, manita para arriba, pelito alborotado lo justo, ahora me agacho, ahora hago que me voy pa´un lao, ahora hago como que me voy pa´l otro, ahora digo una memez, ahora pego un gritito… Aún así todavía hubo gente que defendía este postureo y esta mala actuación tragicómica y vomitiva, diciendo que las más grandes estrellas de la música (me puso de ejemplo al gran Jim Morrison) siempre han transitado por los derroteros de la sobreactuación. El líder de los Doors, al igual que Kurt Cobain, Hendrix, Janis y tantos otros se autodestruyeron y “sobreactuaron” porque las tempestades de sus interiores les atormentaban. En el caso de San León, no existe tal tempestad, existe una teatralidad basada en la impostura que recuerda más a unos parvularios maleducados y tocacojones que a un tipo que va a acabar volándose la tapa de los sesos de un tiro o ahogado en su propio vómito en cualquier cuneta. Me cago en la puta, por eso dicen que las comparaciones son odiosas. Por eso San León pese a estar tocando ante menos de cincuenta personas se sintieron endiosados como si estuviesen tocando en un estadio ante cuarenta mil almas, y hasta se permitieron el lujo de tocar más tiempo del estipulado, porque se les puso en los cojones, porque ellos (creen que) lo valen.

SAN LEÓN (OÍDO): siguiendo la estela de Vampire Weekend, San León realizan un indie pop tropicalista, con mucho ritmo y muy bailongo. O como me dijo mi querido amigo Plata, un pop charanguerista o charangumoso. Música basada en el mestizaje con la figura de Aldo Comas, como crooner al frente del proyecto. Los temas de su único disco hasta la fecha “Bits & pieces”, grabado en los estudio de Paco Loco, sin ser la repanocha, no suenan nada mal (al César lo que es del César). Si no hubiésemos tenido que aguantar tanta memez (el rollito de actor malo y pesado que siempre quiere ser el centro de atención sobrevoló toda la actuación), el concierto podría haber sido hasta divertido. Porque lo cierto es que San León tocan bastante bien, y su estilo por originalidad y personalidad merece ser destacado. De hecho en muchos momentos llegaron a acercarse a la órbita de The Clash y eso ya es mucho decir.

SAN LEÓN (OLFATO): me da a mí en la nariz que dentro de un género como el indie donde la apariencia y el aparentar son casi tan importantes como la propia música (con notables excepciones, ojo), San León van a alcanzar cierta relevancia. Yo les diría humildemente que intentasen ser más honestos y se dedicasen más a tocar (que es lo que mejor hacen) y menos a pavonearse. Pero me temo que la humildad es una palabra desconocida para ellos.

SAN LEÓN (DE LA GRAN CIUDAD AL PILÓN DEL PUEBLO): de una actuación musical seria y trabajada como la de Big City pasamos a una actuación de telefilme de sobremesa con actores de segunda que se dedicaron más a dar la nota que a intentar entonar. Si San León hubiesen tocado ayer en la plaza de mi pueblo o en la del vuestro, no lo dudéis, habrían acabado en el pilón (algo que tampoco les hubiese venido mal para pasar la borrachera).

SAN LEÓN (ANECDOTARIO): antes de empezar el concierto, una lozana y generosa (en curvas, que no en preguntas inteligentes) reportera estaba entrevistando al grupo. En un momento de dicha entrevista, Comas canturreó: “…no nos molan Vetusta Morla, nos gustan Russian Red y por eso nosotros cantamos en inglés” (no estoy seguro, pero creo que tan ingeniosa frase ha sido escrita a medias entre Leonardo Dantés y el Señor Barragán), mientras posaba de forma “relajada” y “natural” casi desnucado en las escaleras del escenario; y mientras, a su vez, la voluptuosa entrevistadora sonreía también desencajando de forma “natural” sus mandíbulas y moviendo de forma “relajada” su melena de un lado a otro, tronchando todas y cada una de sus cervicales. Sólo faltaron unas gafas de pasta para haber completado la más memorable escena indie-costumbrista que se pueda ver hoy en día. Cojones tiene la cosa.

6 comentarios:

B. Sola dijo...

¡Grandísimo! Ya estabas tardando... Me quedé con ganas de Big City, que me molan.

David Lorenzo Sánchez dijo...

Gracias, Nacho!

Anónimo dijo...

Pon una foto tuya, escribes muy bien y me ha encantado leerte, me llamo Sandra y soy de Madrid, he entrado por casualidad en tu blog y me has fascinado. Un beso chulón y espero tu respuesta. Muack!

Tu chulona!

David Lorenzo Sánchez dijo...

Te agradezco los halagos, Sandra. En cuanto a lo de "tu chulona", te recomiendo prudencia porque yo soy de los que se toman las cosas (al pie de la letra), incluidas las chulonas. Y sobre el tema de la foto, si tanto interés tienes escríbeme un mail a dlorenzo13@yahoo.es y con gusto te enviaré unas instantáneas de mi Primera Comunión en las que estoy guapísimo vestido de marinerito. Las fotos en las que poso desnudo, también puedo enviártelas, eso sí, previo pago.

Un placer!

Mauri dijo...

¡¡David, eres grande, muy grande!! Es un placer leer cosas como las que escribes. Se nota que no tienes ni un pelito en esa lengua tan sexy tuya. Creo que me voy a aficionar a este blog hecho desde las tripas, y no desde la autocomplacencia o los intereses de múltiple pelaje.¡¡Ánimo, guapetón!!

DAVID "EL CHULÓN" LORENZO dijo...

Gracias, Mauri. Tú sí que eres grande!