miércoles, 7 de marzo de 2012

DESCONCIERTOS (BIGOTT)




Conciertos celebrados los pasados Viernes 18 y Sábado 19 de Noviembre en El Sol (Madrid). Público: lleno ambos días.

Muchas cosas han cambiado desde que Bigott (proyecto capitaneado por Borja Laudo) visitase por última vez El Sol, allá por junio del 2009, pero fundamentalmente una: por fin el talento del maño y del resto de integrantes que se han ido sumando con los años a la banda, ha sido reconocido de forma más amplia y unánime tanto por el público como por la crítica. Baste con deciros que en 2009, Bigott ni siquiera fueron elegidos como plato fuerte de la velada, tocándoles ejercer de teloneros de la banda cordobesa Deneuve. En cambio dos años y pico más tarde, su regreso a la mítica sala de conciertos de la capital ha sido triunfal: agotando las entradas dos fechas seguidas y regalándonos dos de los mejores conciertos que se recuerdan en Madrid en meses. Reconocimientos y parabienes a parte, lo cierto es que ya desde sus inicios la propuesta musical de Borja, poseía un sonido y estilo, de una personalidad y genialidad apabullantes. Que no todo el mundo supiese verlo de forma tan masiva hace tiempo, no es óbice para que ya unos cuantos quedásemos subyugados con su música desde sus orígenes. De hecho, sobre aquel concierto de 2009 ya comenté lo siguiente:
“Curiosa formación. Los zaragozanos te pueden gustar o no, pero al menos tienen una propuesta original que ofrecer. Música oscura y juegos vocales inverosímiles (mezclando voces muy personales que abarcaron todo el crisol de tonalidades desde la negrura más absoluta a la claridad más luminosa). Por momentos me recordaron a la Björk más trangresora. Su concierto fue un alegato a la tenebrosidad compuesto de serenas pero intranquilas melodías evocadoras de suicidios por ahorcamiento. ¿Es eso malo? Tengo mis dudas, pero creo sinceramente, que no. De hecho, los momentos más folk ofrecidos por esta formación han sido de lo mejor que he escuchado en El Sol, dentro de este género musical”.
Casi tres años y tres discos después -“Fin” (álbum de 2009 donde Muni Camón y sobre todo Paco Loco a la guitarra, tienen ya un protagonismo evidente en el proyecto, a la vez que Esteban Fernández, quien se convierte en el batería oficial de la banda), “This is the begining of a beautiful friendship” (largo del 2010 donde pese a que el genio de Borja sigue primando, como bien indica su título, se nota que en estas nuevas canciones las aportaciones de Paco, Muni, Esteban y la musa y pareja de Borja, Clara Carnicer con su exquisita voz, se solidifican e intensifican, engrandeciendo aún más los registros compositivos de Bigott) y “The original soundtrack” (nuevo trabajo del 2011, que precisamente es el que presentaban en estas dos actuaciones ante el público de la capital y en el que, como también indica su acertado título, se cierra el círculo músico-familiar del grupo, de momento, con un sonido original y reconocible que sin embargo crece, muta y se adapta de forma magistral a todo un amplio abanico de géneros y estilos, cimentado en la trinidad familiar formada por las parejas Borja-Clara y Paco-Muni y por los hermanos Esteban y Pedro Fernández, éste último, nueva incorporación al proyecto tocando el ukelele; bombeando talento como si de un solo ente se tratase)-, Bigott ha aumentado ese crisol de tonalidades que ya se intuía antaño y ha acabado por convertirse en una máquina avasalladora que tritura influencias, estilos y géneros, regurgitándolos en forma de canciones sublimes y personalísimas que provocan una cosa por encima de todas: que uno caiga rendido a los pies de tanto talento, frescura, genio e ingenio. Y es que en el universo Bigott tienen cabida desde el folk rock fronterizo con toques de “Americana” -“I´m a little retard”- al pop festivo con melodías y estribillos pegadizos -la acojonante “Cool single wedding”-; pasando por el western y las referencias al gran Ennio Morricone -la soberbia “Dead mum walking”, donde destacan los coros de Clara y Muni-; los homenajes soterrados -la preciosa “She is my man” que en sus primeros compases recuerda inevitablemente a “El río” de Miguel Ríos-; los matices rockeros de las guitarras del “Loco” -en temas como “Le petit Martien” y “New York´s eveille”-; el punk, la distorsión y la psicodelia -que se impusieron en una recta final brutal donde cayeron las canciones más oscuras, huracanadas y salvajes de la noche: “Turkey Moon”, “Flying Zirkus” “Splarkle Motion” y “Jingle Swing”-; los temas melódicos de corte clásico donde Borja se destapa como un crooner sensacional -“Horses back”- y sobre todo el espíritu de la Velvet Underground inundándolo todo y en concreto el de Lou Reed poseyendo la voz de Borja.
Si a esto le añadimos locura, expresividad, simpatía, bailes imposibles y un ritmo trepidante en el que no hay parones ni concesiones (lo único que dijo Borja en las dos noches fue un escueto “hola”), tenemos como resultado uno de los directos más apabullantes, talentosos y lo que es más importante, revitalizadores de estados de ánimo, que se pueden disfrutar a día de hoy.
Puro éxtasis, amigos.





1 comentario:

DIG TWINKIMILKI DIG dijo...

mooola bogott, mooolaaa, moooolaaaaa, tio, mooolaaaa,jajaja
de lo mejor que vi alla en mis practicas...recuerdo que su ropa olia a limpio,a perlan o algo asi,mazo educado, y la maquina de ruidos, y la raja del culo de paco loco mientras sonorizaba,yyy...dead mum walking, ahi ya me robaron el coraÇao, nosabesricomio?