martes, 4 de enero de 2011

EN EL RECUERDO (DOCTOR PITANGÚ)



Crónica del peor concierto celebrado en El Sol en el último lustro. Doctor Pitangú tocaron el 01 de junio de 2009 en la mítica sala madrileña.

DOCTOR PITANGÚ (PREÁMBULO): antes de escribir sobre lo acaecido ayer por la noche en el concierto de El Sol, me gustaría contaros algo sobre mí. Últimamente me han llegado algunos mensajes y comentarios que consideran que he sido excesivamente duro e hiriente con algunos grupos e intérpretes que han tocado en la sala. Os aseguro, que la música es sin duda una de mis grandes pasiones. Desde que tengo uso de razón, siempre me ha ayudado a soterrar mis miedos y tristezas, a elevar mi espíritu en los momentos más bajos y deprimentes, a alegrar mi corazón cuando éste ha sido azotado por las putadas más gordas, y en definitiva, a acompañarme desinteresadamente (como hacen los verdaderos amigos) en mi devenir por este mundo lleno de trampas y caminos pedregosos.
DOCTOR PITANGÚ (PREÁMBULO Y 2): vamos, que yo soy el primero que desea que los grupos que tocan casi a diario en El Sol, me eleven e hipnoticen con su música. Porque recordar los inconmensurables solos de guitarra de Jairo entrelazados diabólicamente con las aplastantes notas del bajo de Javi Vacas en el concierto de Zolo Zeppelin; los trallazos eternos de la guitarra de Fernando Pardo, las hostias demoledoras de Jota en la batería y la desgarradora voz de Miguel Pardo luchando por huracanar nuestras almas en el concierto de Sex Museum; la infinita voz de Lisa Kekuala haciendo temblar los cimientos del Sol en el concierto de The Bellrays, la no lo suficientemente idolatrada presencia sobrenatural de Robert Gordon sobre las tablas, la rabia indómita de Nancy Hole y de The Soulbreaker Company; la etérea voz de Antonio Vega meciendo nuestros corazones por última vez en directo y tantos y tantos momentos más, hacen que surja una sincera y emotiva sonrisa en mi rostro. Digo esto, porque os prometo que prefiero escribir de forma positiva sobre grupos, conciertos y noches mágicas; que hacer sangre con mis comentarios. Pero hay veces que no lo puedo evitar y sí, mi forma de escribir es y siempre ha sido, dura, afilada, sucia y enfermizamente hostil. Es mi forma de escupir todas las tormentas del desamor, dolor y tristeza de mi alma. No quiero que sea así, pero hay veces que es inevitable, porque no siempre encuentro el antídoto que aplaque los negros nubarrones que azotan mi existencia.... Y ayer no lo encontré.
DOCTOR PITANGÚ ( AL LÍO): transcurrida más de una hora y media desde la apertura de puertas, en El Sol no había más de cincuenta personas. La suspensión del concierto sobrevolaba el rojo sangre del suelo de la sala. Tras muchas consideraciones se permitió a los valencianos que saliesen a tocar pese a que la escasez de público suele asegurar en estos casos un sonido no lo suficientemente brillante. Y salieron los chicos a escena, pero cual fue nuestra sorpresa cuando (y pese al retraso y al hecho de que la actuación hubiese estado en el aire), el bajista comienza a soltar un rollo de no te menees, porque el cantante de la banda tuvo sus santos cojones de pisar las tablas casi diez minutos después que el resto de sus compañeros.
DOCTOR PITANGÚ (Y 2): esta falta de profesionalidad fue a la postre lo menos malo de la noche. Cuando las canciones empezaron a caer, no fue ni rabia, ni desdén, ni sopor, ni indiferencia lo que azotó mi alma... Fue tristeza. Porque ver a estos jóvenes destrozando notas y melodías en el escenario de una sala con la solera de El Sol, pensar que estaban desprestigiando y profanando las tablas que durante tres décadas han acogido a tantos grandes del arte de la música, me dejó extenuado emocionalmente. En siete años de conciertos, lo de ayer por la noche, es lo peor que he visto con diferencia. Cualquier niño de segundo de primaria sería capaz de escribir frases más redondas en una redacción, que las que conforman el repertorio letrístico de esta banda.
DOCTOR PITANGÚ (Y 3): y hasta la ajada pandereta de un jodido tuno sería capaz de emocionarme más que cualquiera de las notas que salieron ayer de los instrumentos de este grupo. No comprendo que tíos que tienen ya pelos en los huevos del tamaño de las cuerdas de una guitarra, sean capaces de hacer algo tan sumamente pueril y ñoño. Debería ser delito. Si todavía hubiesen tocado en el recreo de un parvulario hubiese tenido un pase, pero El Sol no es una guardería, es un templo de la música que ha aguantado carros y carretas en el desértico mundo de la música en vivo de nuestra capital. Con deciros que la canción estrella fue la versión del "Cuidado con Paloma que me han dicho que es de goma" de Milikito, creo que no hace falta hacer más comentarios. Vergonzoso.
CLICKAD MALDITOS, CLICKAD (TAMPOCO ESTARÍA DE MÁS QUE LO HICIESEIS EN LA PUBLICIDAD DE ESTE BLOG, QUE LA COSA ESTÁ MUY MALA)- enlace al videoclip del tema "Quiero" de Doctor Pitangú: http://www.youtube.com/watch?v=V9LpKCnj2Ok&feature=related

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