viernes, 26 de noviembre de 2010

DESCONCIERTOS (DEPEDRO)



Concierto celebrado el pasado miércoles 24 de Noviembre en El Sol (Madrid). Público: media entrada.

He de reconocerlo, Jairo Zavala me ha gustado y tengo la sensación, de que me gustará siempre, haga lo que haga, porque es uno de esos escasos talentos que convierte en oro todo lo que toca (y cómo lo toca). Por eso, llevo disfrutando con su música desde los tiempos de “Vacazul”, me he quedado embobado viéndole tocar con “Zolo Zeppelin”, he devorado con devoción su colaboración con Calexico y cuando participó en programas como El club de la comedia o El club de Flo, sus punteos llegaron a gustarme más que la mayoría de monólogos que se interpretaban en estos. Ahora, con su nuevo proyecto “Depedro” lo ha vuelto a hacer: ha vuelto a encadilarme, a subyugarme bajo el peso de su maestría. En esta íntima actuación llenó con su voz -cada vez dotada de un mayor poso lírico y poético- y su guitarra acústica -con  la que hizo toda una demostración de los miles de exquisitos matices, sonidos y acordes que se pueden extraer de ella, cuando es tocada con el mimo y la categoría que sólo poseen unos pocos privilegiados, entre los que él se encuentra- no sólo todo el escenario, sino toda la sala. Sala que vivió una de las noches más emotivas que yo recuerde, en la que no se escuchaba ni el aleteo de una mosca y en la que el público absorbió con devoción hasta la última gota musical que desparramó Jairo en forma de cascada, inundándolo todo. Presentó varios temas del que es su último trabajo: “Nubes de papel”, disco en el que vuelve a dar toda una lección de lo maravillosa que puede llegar a ser la canción de autor cuando se la dota de los matices y el empaque necesarios. Canciones con toques fronterizos y raíces latinas como ese poso de son cubano que caracteriza al tema que da título al disco, y unas letras exquisitas que recuerdan a ese otro gran maestro que es Josele Santiago, quien por cierto consiguió en su última visita a El Sol, también sólo acompañado de su guitarra lo mismo que hizo anoche Jairo: revitalizar el género del acústico y demostrar que los grandes músicos no necesitan de artificios para desatar huracanes y tormentas. Letras que son pura poesía como esa frase mágica que se me ha quedado grabada a fuego: “Gastas tu vida junto a la mía, yo me aprovecho de tu mediodía”. Y por si fuera poco, Jairo es además un tipo cercano, simpático y amable; un maestro de ceremonias inconmensurable que controló el tempo y el ritmo de su actuación de forma excelente, salpimentando sus canciones con bonitas anécdotas contadas siempre en el momento justo, como la que compartió mientras interpretaba “Chilla que tiemble”. El tema está inspirado en una anécdota cotidiana. Al parecer un día su hijo mayor se puso revoltoso en la parte de atrás del coche que Jairo conducía. Su madre le riñó dándole un buen rapapolvo decibélico. Varios días después, el niño le dijo a su mamá: ¿podrías a volver a chillar como el otro día para que tiemble? En definitiva, un concierto maravilloso que me cautivó de principio a fin. Tanto, que me ha inspirado unos versos que de forma humilde quiero que sean mi particular homenaje a este musicazo que tan buenos momentos me ha hecho, me hace y me seguirá haciendo pasar en mi vida.

SI EL SILENCIO…

Si el silencio lo rompe la cuerda
y el horizonte lo marca el mástil.
Si la cuerda tensa se vuelve vena en tu garganta,
si la nota marca el pentagrama
que forma el humo de mi cigarro…
Entonces que se rompa el silencio,
que se esfumen las nubes negras de mi tormento
y que tu lágrima de amor sea la mía
y mi tinta ya no sea llanto.
Sólo tinta humedeciendo el mundo de papel
en el que estamos.
CLICKAD MALDITOS, CLICKAD (TAMPOCO ESTARÍA DE MÁS QUE LO HICIESEIS EN LA PUBLICIDAD DE ESTE BLOG, QUE LA COSA ESTÁ MUY MALA)- enlace al tema "Nubes de papel" de Depedro: http://www.youtube.com/watch?v=HbJ0rFyjrKo


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