jueves, 2 de diciembre de 2010

DESCONCIERTOS (THE BRIGHT)


Concierto celebrado el pasado martes 30 de Noviembre de 2010 en El Sol (Madrid). Público: 40 personas.

La otrora Bright Baby Blues (nombre artístico de la leonesa Miryam Gutiérrez), ha decidido dejar aparcada su carrera en solitario, uniéndose a Aníbal Sánchez, para formar este nuevo dúo llamado The Bright. Y lo cierto es que ha acertado, porque el empaque que dota a su voz la elegante forma de tocar la guitarra, el banjo y hasta la mandolina de Aníbal, la ha hecho ganar muchísimos enteros. Salvando las distancias, es lo mismo que ocurre con el caso de Eilen Jewell, que sí, que canta muy bien, pero que sin el acompañamiento del fantástico guitarrista Jerry Glenn Miller, no sería ni la mitad de lo que es. Por tanto, la culpa de que The Bright suene tan bien, es la perfecta armonía que ha surgido entre Miryam y Aníbal, la maravillosa conjunción que se ha producido entre ambos. Durante esta actuación presentaron ante el público madrileño (escasos privilegiados que a la postre tuvieron la suerte de disfrutar de un gran concierto casi en familia) el que es su primer E.P., redondeando su repertorio con canciones nuevas todavía no publicadas, como “Sweet lady” y con algunas versiones de altura como “Redemption day” de Sheryl Crow. El mayor logro de este dúo, que estuvo acompañado también por el productor de su disco al bajo (más de adorno que otra cosa, todo sea dicho), es conseguir revitalizar un género como el folk, que suele tender hacia la alienación por lo gastado de su fórmula, gracias a la inclusión de toda una gama de acertados matices: toques fronterizos, de rock, de country y hasta melódicos, cimentados en la elegante forma de tocar de Aníbal y en la buena labor también de Miryam con la guitarra acústica (ésta sí es una dama del indie patrio que a diferencia de la mayoría, sabe tocar la guitarra y no la porta sólo como un elemento de atrezzo, porque quede bien en la foto). En definitiva, han dotado de ritmo, armonía y luminosidad a una música que suele pecar de aburrida y han conseguido ejecutar un folk que se podría definir como atmosférico y que es harto disfrutable. Buena culpa de ello por supuesto, tiene también la voz de la leonesa, de la que todavía no he hablado. Una voz en la onda de mi adorada Alondra Bentley, dulce sí, pero muy intensa también, lo que logra dotar de energía y aplomo al conjunto final. Y por supuesto, como elemento positivo también, hay que citar la elegancia y clase que derrocharon ambos sobre el escenario. Un buen concierto por tanto, un ejemplo de lo que el folk debería ser cuando no cae en manos de la mayoría de cansinas/cansinos de casi siempre.

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