martes, 8 de marzo de 2011

DESCONCIERTOS (ALMAS MUDAS Y PRECIADOS)


Concierto celebrado el pasado jueves 3 de Marzo de 2011 en El Sol (Madrid). Público: 80 personas aproximadamente.

El grupo madrileño apadrinado por Guti, Preciados, volvió al Sol un año después más o menos, de su presentación en sociedad. Empezando por quien es su padrino, siguiendo con el respaldo que poseen de Paco Martín (El canto del loco, Hombres G, Pereza…), pasando por su nominación a mejor grupo revelación hecha por Los 40 Principales y sin olvidar que su tema “Otra oportunidad” fue elegido como sintonía de la Vuelta Ciclista a España del año pasado; es evidente que ya podéis imaginaros de qué tipo de banda estamos hablando: el típico grupo de “guapetes” que cuentan con el respaldo de los mass media y que realizan una música cercana a la radiofórmula, o lo que es lo mismo, el típico grupo que suele ponerme de mala hostia sin ni siquiera haber escuchado ni uno solo de sus acordes. El caso es que como ya había tenido la oportunidad anteriormente de verlos en directo y de escuchar no sólo uno, sino muchos de sus acordes, su vuelta al Sol la esperaba aún con más mala hostia si cabe. Su salida plagada de acoples y de altas dosis de lo que se podría denominar como “moñirock” o “rock de parvulario” vaticinaba el típico “más de lo mismo” (de la misma mierda quiero decir), pero lo cierto es que un año después, Preciados han cambiado a mejor: porque se mostraron sumamente serios y concentrados sobre las tablas, centrados en tocar y dejando de lado las típicas poses y tontás que suelen caracterizar a las bandas más jóvenes de nuestro país y sobre todo, porque a partir del tercer o cuarto tema se desatenazaron y dentro del tono general de su estilo, que como ya he dicho, es un rock sin rock, o lo que es lo mismo un rock exento de su lado salvaje, sucio y canalla; demostraron que lo que es tocar, saben hacerlo, e introdujeron varios pasajes (riff poderoso por aquí, coros meritorios por allá, ritmo trepidante por un lado, base rítmica potente por otro) con los que me engancharon y convencieron de que si quisieran podrían sonar a auténtico grupo de rock. Lo que pasa y esto sí que me pone de mala hostia, es que pese a que está claro que conocen y beben de fuentes clásicas del rock, se han dejado subyugar por las fórmulas musicales más comerciales, prostituyendo el que podría ser un sonido de altura por un sonido edulcorado de ese que hace las delicias de las jovencitas veintiañeras, que son las que gozaron en su mayoría con esta actuación. Pero claro, cuando el que te respalda es un tipo como Guti, lo de sonido sucio parece incompatible; cuando tu condición social es tirando a alta (por mucho que repitan que su nombre surge del hecho de que en sus comienzos tocasen en la calle -Preciados-, lo cierto es que a estos jamás les ha faltado de nada y claro, tampoco hay que olvidar que el nombre de la calle en la que empezaron a tocar no está situada precisamente en la zona más pobre o underground de Madrid –vamos que estos jamás se llamarían “Los Tribuletes” por poner un ejemplo-) lo de hacer una música que disguste a papá, a mamá y a tus amiguitas del “insti” parece imposible; cuando sabes que con tus dosis de rock moña vas a tener a cien criaturitas de punta en blanco babeando por tus huesos en vez de a cien peludos/patilludos/barbudos/tatuados/tripudos eructando con sus birras en la mano, parece hasta casi lógico cuando tienes las hormonas revolucionadas y cuando sabes que con este tipo de música te vas a comer un trozo del pastel que con unos sonidos mejores pero más minoritarios no te van a dar ni para rebañar un par de migajas, parece que la decisión cada vez está más clara. Una decisión que en el fondo es una cobardía, sobre todo cuando eres capaz de dar mucho más de sí, como estos Preciados. Pero una decisión que en el país de la picaresca y la pandereta ya no sorprende a nadie y que va a permitir que se hable bien del grupo en medios como Los 40, pese a que jamás sean tenidos en cuenta por los medios musicales más serios. Claro, que a ellos esto se la pela más que a mí su música. O quizás no tanto, porque como para querer demostrar que ellos son capaces de tocar de otra forma distinta a la que lo hacen se dedicaron a introducir retazos de temas de Dire Straits o de Queen (“Tie your mother down”) entre medias de sus propias canciones, de forma deslabazada y casi grotesca. Un ejemplo más de lo que es el poder, pero no querer, que caracteriza a la banda. Un ejemplo más de lo alienado que está el panorama musical, cultural y social español.
Lo de Almas Mudas es un caso similar al anterior: su sonido es eminentemente comercial, porque como Preciados, está claro que quieren llegar a ese mismo tipo de público mayoritario que consume siempre la misma mierda a mansalva: una mierda de consumo rápido, fácilmente digerible y sin ningún componente original o complicado, sin ninguna esencia soterrada, sin ningún elemento innovador, que les obligue pensar, a reflexionar o a poner empeño a la hora de escucharlo (por eso participaron el año pasado en el “maravilloso y talentoso” concurso musical Puro Cuatro y por eso entre sus “grandes méritos” destaca el haber compuesto el tema “Tu canción de Grease” para la cabecera de la serie de Telecinco “Un golpe de suerte” -¿os suena la serie? ¿Os suena la canción? ¿Os imagináis el percal? Pues eso-). En definitiva un producto vacuo y falto de garra, de verdad, de autenticidad y de alma. Y encima, y a diferencia del grupo madrileño que les precedió en escena, estos zaragozanos ni siquiera son capaces de dar más de sí; vamos que lo suyo no ha sido una elección de estilo o sonido, lo suyo es lo que es, porque su calidad musical es mínima por no decir nula. Y es que su actuación fue un compendio de canciones de letras pueriles en las que el corito “uuuuuhhhh, uhhhhh, uuuuuhhhh” apareció decenas de veces; de pop facilón mal ejecutado; de poses grotescas, apijotadas y poco creíbles; de ritmo deplorable y de mezcla de géneros deslabazados (desde el techno de pachanga al pop de colegio, pasando por las típicas versiones que destrozan los temas originales desvirtuándolos hasta límites estratosféricamente horripilantes -el “Salta” de Tequila aún tuvo un pase, pero el “Honky Town Women” de Richards y Jagger fue vomitivo-); sobrevolando todo ello la “voz” de un Miguel Rived que no tiene ni puta idea de cantar, que posee cero registros y que encima se empeñó en cantar con el micro más tiempo separado de su boca que pegado a ella. Un espectáculo desmoralizador e indignante que es otro ejemplo de cómo se puede llegar a tener más reconocimiento mediático en este país siendo un producto comercialoide que se amolda a los cánones establecidos por los mass media, que siendo un grupo auténtico, virtuoso y con talento, que por el contrario no se amolda a dichos cánones. De vergüenza, vaya.
CLICKAD MALDITOS, CLICKAD (TAMPOCO ESTARÍA DE MÁS QUE LO HICIESEIS EN LA PUBLICIDAD DE ESTE BLOG, QUE LA COSA ESTÁ MUY MALA)- enlace al tema "Tu canción de Grease" de Almas Mudas: http://www.youtube.com/watch?v=LYAnJMf3_g8


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Si te ponen tan de "mala hostia" por qué vas a verlos??? Y encima pagaras, que es lo que es lo que mas gracia me hace.

Tu si que no tienes ni puta idea de música... Ahí lo dejo.

Unknown dijo...

Buenísima descripción del concierto. De verdad, felicidades por combinar ironía y crítica musical. Falta gente como tú. Creo que podrías criticar a cualquier grupo (inclusive Joaquin Sabina, mi ídolo) y me reiría.

Anónimo dijo...

oye, una cosita, lo de que para tocar rock hay que ser underground y todo eso esta un poquito visto ya... tanto que se habla ahora de igualdad podrias aplicarte el cuento... y lo de que el pop es facilon tambien es otro topico aunque, por otra parte, toda esta critica es en si un compendio de los mismos intercalados con insultos...palabras vacias al fin y al cabo

Anónimo dijo...

Creo que las críticas gratuitas como la tuya sin apreciar lo bueno y marcar lo malo, si no con el no me gusta = a es malo, que por muy buena imagen tengas de ti, no eres la guía de lo bueno y malo. Así que a ver si mejoras un poco eso de criticar.

Anónimo dijo...

Es terrorífico,quedarme dormido en el sofá y despertarme escuchando almas mudas en el programa musical nocturno puro cuatro.
Disfrazarse de estrella del rock antes de tener tablas y recorrido queda muy falso...
Obvio que tienen un buen enchufe... si no es inexplicable